
Las compañías de videojuegos rechazan la iniciativa «Stop Destroying Videogames»
La asociación de editores de videojuegos europea Video Games Europe ha rechazado la iniciativa ‘Stop Destroying Videogames’ (Alto a la destrucción de los videojuegos), alegando que el cierre de los servicios ‘online’ «debe ser una opción para las empresas cuando ya no es comercialmente viable».
‘Stop Destroying Videogames’ es una iniciativa ciudadana europea que busca resolver un problema que afecta a la industria actual de los videojuegos: la «obsolescencia planificada» que, si bien no pone «una fecha de caducidad declarada», aboca a los juegos a desaparecer, sin posibilidad de seguir jugándose ni de preservarse, cuando se cierran los servidores donde se alojan.
La iniciativa ha alcanzado en los últimos días el millón de firmas que necesita para ser validada, aunque continúa recogiendo nuevos apoyos para poder compensar firmas que no sean válidas. En el momento de escribir esta noticia, lleva recogidas 1,327,197. Tiene como fecha límite el 31 de julio del 2025 si bien buscan ahora conseguir al menos 1,4 millones para poder compensar firmas que no sean válidas, como explican en la página web.
Rechazan la idea de que los juegos ‘online’ sigan funcionando en servidores privados, porque consideran que puede poner en peligro los datos y la experiencia de los usuarios. A ello añaden que, como «muchos títulos están diseñados desde cero para ser exclusivamente en línea», las propuestas de la iniciativa «limitarían las opciones de los desarrolladores al encarecer excesivamente la creación de estos videojuegos».
Esta iniciativa fue admitida por la Comisión Europea en junio del pasado año, cuando se solicitó formalmente a dicho organismo la protección de los derechos de los consumidores. Para que esta iniciativa ciudadana europea sea admitida, debe obtener al menos un millón de firmas válidas y alcanzar los umbrales mínimos en, al menos, siete países, en un margen de un año.
Las editoras de videojuegos, sin embargo, no ven bien la iniciativa. A través de Video Games Europe, aseguran entender las razones de los consumidores, pero no creen que sea posible ofrecer lo que solicitan.
«La decisión de suspender los servicios en línea es multifacética, nunca se toma a la ligera y debe ser una opción para las empresas cuando una experiencia en línea ya no es comercialmente viable», explican en un comunicado compartido en su web.
Aseguran, además que, cuando se llega al cierre, «la industria se asegura de que los jugadores reciban una notificación justa de los posibles cambios, de conformidad con las leyes locales de protección al consumidor».
La iniciativa busca resolver un problema que afecta a la industria actual de los videojuegos: la «obsolescencia planificada» que, si bien no pone «una fecha de caducidad declarada», aboca a los juegos a desaparecer, sin posibilidad de seguir jugándose ni de preservarse, cuando se cierran los servidores donde se alojan.
Y ello independientemente de que los juegos se hayan comprado o sean de acceso gratuito. Esto se debe a que, con la adquisición del producto digital, los usuarios obtienen en realidad una licencia de uso, no una propiedad, y en cualquier momento, el videojuego puede dejar de estar disponible para su descarga o para su uso en la nube, como ya confirmo Valve.
Video Games Europe reúne entre sus miembros a Microsoft, Epic Games, Nintendo of Europe, Electronic Arts, Activison, Sony Interactive Entertainment, Bandai Namco Entertainment y Ubisoft, entre otras empresas del sector. Para más información puedes visitar la Web Oficial o seguir las redes sociales oficiales como la Cuenta de Twitter.
