
Visa Direct mejora las ofertas de pagos transfronterizos en más de 30 países
Geoswift anunció hoy la integración de Visa Direct con la plataforma de pagos transfronterizos Geoswift. Visa Direct facilita los pagos a más de 140 países y territorios. La integración permitirá pagos en 32 países y territorios, con 13 monedas, cubriendo los principales mercados de Asia Pacífico, Norteamérica, Europa y Oriente Medio, con más planes en el futuro.
Geoswift es proveedor líder de servicios y soluciones de pagos transfronterizos a nivel mundial. Con más de dos décadas de innovación, se ha convertido en una marca de confianza en las áreas de B2B, educación, comercio electrónico, remesas y casos de uso de pagos de viajes. Raymond Qu, director ejecutivo de Grupo de Geoswift, señaló: «En Geoswift, nuestra visión siempre ha sido la de brindar soluciones de pagos transfronterizos a nuestros clientes. Nuestra sociedad con Visa mejora nuestro alcance global, empoderando a nuestros clientes para que logren sus objetivos comerciales con mayor eficacia a escala global».
Swapnil Mhasde, director de Comercialización y Soluciones de Visa Direct para Asia Pacífico, manifestó: «Confiamos en que esta alianza abrirá oportunidades nuevas para Geoswift en Asia Pacífico. La misión de Visa Direct es la de hacer que el movimiento de dinero sea más simple, más rápido, más seguro y rentable a través de un único punto de acceso que conecta a todos, en todo lugar».
Geoswift es una innovadora compañía de tecnología de pagos globales que se especializa en pagos transfronterizos en Asia Pacífico. Desde su fundación en 2010, la marca Geoswift se ha convertido en sinónimo de innovación patentada, profunda experiencia en marcos normativos locales e internacionales, sólidas sociedades bancarias y una fuerte presencia global. Geoswift, que cuenta con licencias en los Estados Unidos, el Reino Unido y China, y goza del respaldo de una amplia red de pagos que abarca Asia Pacífico, Norteamérica y Europa, Oriente Medio y África, brinda soluciones de pago transfronterizo de extremo a extremo y personalizadas para un amplio espectro de industrias, incluidas educación, comercio electrónico, viajes y servicios financieros.
Su amplio paquete de productos incluye aceptación de pagos, pagos comerciales, divisas, cuentas comerciales multimoneda, soluciones de tarjetas y más. Con sede en Vancouver, Canadá, Geoswift posee oficinas regionales en Beijing, Hong Kong, Shanghái, San Francisco, Londres, Singapur y Shenzhen, donde ofrece soluciones de pago localizadas y eficientes a los clientes en todo el mundo.
Visa quiere dar a la inteligencia artificial acceso a tu tarjeta de crédito
Se supone que los “agentes” de inteligencia artificial son más que chatbots. La industria tecnológica ha pasado meses promocionando asistentes personales de IA que saben lo que quieres y pueden hacer trabajo real en tu nombre.
Pero hasta ahora, no están haciendo mucho.
Visa espera cambiar eso dándoles acceso a tu tarjeta de crédito. Establece un presupuesto y algunas preferencias, y estos agentes de IA —sucesores de ChatGPT y sus pares chatbots — podrían encontrar y comprarte un suéter, las compras semanales o un boleto de avión.
“Creemos que esto podría ser realmente importante”, señaló Jack Forestell, director de producto y estrategia de Visa, en una entrevista. “Transformacional, en el orden de magnitud de la llegada del comercio electrónico en sí mismo”.
Visa anunció el miércoles que se está asociando con un grupo de desarrolladores líderes de chatbots de IA —entre ellos las empresas de Estados Unidos Anthropic, Microsoft, OpenAI y Perplexity, y la francesa Mistral— para conectar sus sistemas de IA a la red de pagos de Visa. Visa también está trabajando con IBM, la empresa de pagos en línea Stripe y el fabricante de teléfonos Samsung en la iniciativa. Los proyectos piloto comienzan el miércoles, y se tiene previsto que haya un uso más generalizado para el próximo año.
La empresa de procesamiento de pagos de San Francisco apuesta a que lo que ahora parece futurista podría convertirse en una alternativa conveniente para nuestras tareas de compra más mundanas en un futuro cercano. Ha pasado los últimos seis meses trabajando con desarrolladores de IA para abordar los obstáculos técnicos que deben superarse antes de que el consumidor promedio lo utilice.
Para las empresas emergentes de IA, el respaldo de Visa también podría aumentar sus posibilidades de competir con los gigantes tecnológicos Amazon y Google, que dominan el comercio digital y están desarrollando sus propios agentes de IA.
La industria tecnológica ya está llena de demostraciones de las capacidades de lo que llama IA agéntica, aunque pocas se encuentran aún en el mundo real. La mayoría son todavía versiones reformuladas de modelos de lenguaje grande —la tecnología de IA generativa detrás de los chatbots que pueden escribir correos electrónicos, resumir documentos o ayudar a las personas a programar. Entrenados con enormes cantidades de datos, pueden explorar internet y traer recomendaciones de cosas para comprar, pero tienen más dificultades para ir más allá de eso.
“Las primeras encarnaciones del comercio basado en agentes están comenzando a hacer un muy buen trabajo en la dimensión de compras y descubrimiento del problema, pero están teniendo enormes problemas con los pagos”, comentó Forestell. “Llegas a este punto donde los agentes literalmente sólo lo devuelven y dicen: ‘Ok, ve y cómpralo tú'».
Visa considera que desempeña un papel clave en dar a los agentes de IA un acceso más fácil y confiable al dinero que necesitan para hacer compras.
“El problema de los pagos no es algo que las plataformas de IA puedan resolver por sí solas”, dijo Forestell. “Por eso comenzamos a trabajar con ellas”.
La nueva iniciativa de IA se produce casi un año después de que Visa dio a conocer cambios importantes en cómo operarán las tarjetas de crédito y débito en Estados Unidos, haciendo que las tarjetas físicas y sus números de 16 dígitos sean cada vez más irrelevantes.
Muchos consumidores ya se están acostumbrando a los sistemas de pago digital como Apple Pay que convierten sus teléfonos en una tarjeta de crédito. Un proceso similar de verificación de las credenciales digitales de alguien autorizaría a los agentes de IA a trabajar en nombre de un cliente, de una manera que, según Forestell, debe asegurar a compradores, bancos y comerciantes que las transacciones son legítimas y que Visa manejará las disputas.
Forestell dijo que eso no significa que los agentes de IA tomarán el control de toda la experiencia de compra, pero podría ser útil para tareas que aburren a algunas personas —como las compras de comestibles, artículos de mejora del hogar o incluso listas de Navidad— o son demasiado complicadas, como las reservas de viajes. En esas situaciones, algunas personas podrían querer un agente que “simplemente lo haga y automáticamente vaya y haga cosas por nosotros”, señaló Forestell.
Otras experiencias de compra, como las de artículos de lujo, son una forma de entretenimiento y muchos clientes todavía quieren sumergirse en las opciones y comparaciones, dijo Forestell. En ese caso, él imagina que los agentes de IA aún ofrecerán asistencia pero permanecerán en segundo plano.
¿Y qué hay de la deuda de tarjetas de crédito? Los saldos de las tarjetas de crédito de los consumidores estadounidenses alcanzaron 1,21 billones de dólares a finales del año pasado, según la Reserva Federal de Nueva York.
Forestell dice que los consumidores darán a sus agentes de IA límites de gasto claros y condiciones que deberían darles confianza de que el humano sigue teniendo el control. Al principio, es probable que los agentes de IA consulten a los compradores para asegurarse de que están de acuerdo con un boleto de avión específico. Con el tiempo, esos agentes podrían obtener más autonomía para “gastar hasta 1.500 dólares en cualquier aerolínea para llevarme de A a B”, comentó.
Parte de lo que atrae a algunos desarrolladores de IA a la asociación con Visa es que, con el consentimiento del cliente, un agente de IA también puede acceder a una gran cantidad de datos sobre compras pasadas con la tarjeta de crédito.
“Visa tiene la capacidad de que un usuario consienta compartir flujos de su historial de transacciones con nosotros”, señaló Dmitry Shevelenko, director de negocios de Perplexity. “Cuando generamos una recomendación —digamos que estás preguntando, ‘¿Cuáles son las mejores laptops?’— sabremos cuáles son otras transacciones que has hecho y las preferencias reveladas a partir de eso”.
El chatbot de Perplexity ya puede reservar hoteles y hacer otro tipo de compras, pero todavía está en las primeras etapas del comercio de IA, explicó Shevelenko. La startup de San Francisco también ha dicho, junto con el creador de ChatGPT, OpenAI, a un tribunal federal que consideraría comprar el navegador de internet de Google, Chrome, si Estados Unidos obliga a una separación del gigante tecnológico en un caso antimonopolio pendiente.
Cómo evitar los cargos por pagos atrasados a tarjetas en EEUU tras eliminarse tope
Un juez de Texas anuló este mes una norma del gobierno estadounidense que habría establecido un tope de 8 dólares para los cargos por pagos atrasados a tarjetas de crédito.
La Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB, por sus siglas en inglés) ultimó la norma el año pasado, parte de los empeños del gobierno del presidente Joe Biden para eliminar lo que llamó cargos basura. Los tribunales la pusieron en pausa antes de que pudiera entrar en vigor.
En ese momento, la CFPB estimó que las familias estadounidenses habrían ahorrado más de 10 mil millones de dólares anuales en cargos por pagos atrasados si se hubiera puesto un tope de 8 dólares a esas cuotas, significativamente menos que el promedio de 32 dólares.
Algunos bancos y grupos del sector argumentaron que la norma no les permitía a los emisores de tarjetas cobrar cargos lo suficientemente altos como para disuadir los pagos atrasados y desalentar repeticiones en los incumplimientos.
El juez de Texas emitió su fallo un día después de que un grupo de destacadas asociaciones del sector y la CFPB en el gobierno del presidente Donald Trump anunciaran que habían llegado a un acuerdo para anular la norma.
A continuación presentamos lo que hay que saber sobre los cargos por pagos atrasados a tarjetas de crédito:
El cargo promedio por pago atrasado para los principales emisores de tarjetas ha aumentado constantemente desde la década de 2010, pasando de 23 dólares a finales de 2010 a 32 dólares en 2022, según la CFPB. La empresa WalletHub, que rastrea datos financieros, encontró que el cargo promedio por pago atrasado en 2025 es de 30,50 dólares, y el máximo es de 41 dólares.
Un estudio del organismo activista Consumer Reports de septiembre de 2023 estimó que 1 de cada 5 adultos estadounidenses —aproximadamente 52 millones de personas— pagaron un cargo por pago atrasado a tarjeta de crédito el año anterior. Las personas con ingresos más bajos pagan cargos proporcionalmente más altos, según la CFPB, y la carga más pesada recae sobre las comunidades de color y aquellos que viven al día.
Inscribirse en el pago automático para sus tarjetas de crédito puede ayudarle a evitar realizar pagos atrasados, y hay algunas tarjetas de crédito que no cobran ningún cargo por pagos atrasados (aunque es importante tener en cuenta que estas tarjetas pueden tener otras estructuras de cargos o penalizaciones, o tasas de interés más altas).
La tarjeta Citi Simplicity y la tarjeta Apple no cobran cuotas por pagos atrasados, y Discover ofrece una tarjeta que automáticamente exime el primer cargo por pago atrasado.
Es posible también apelar los cargos por pagos atrasados de tarjetas de crédito cobrados por su compañía si se le llama directamente. A menudo las empresas anulan los cargos, especialmente si es su primer pago atrasado.
Usted también podría considerar realizar pagos en los saldos de sus tarjetas de crédito durante el mes. Con ello habrá pagado más del saldo para cuando venza el monto, y el mantener su saldo bajo en relación con su límite de crédito puede mejorar su puntaje crediticio.
Si tiene problemas para que el dinero le alcance hasta fin de mes, puede preguntarle a sus emisores de crédito con relación a programas sobre condiciones de vida difíciles. En general, estos están disponibles para personas afectadas por pérdida de empleo, enfermedad u otros problemas médicos, desastres naturales u otras emergencias.
Ante la preocupación de que las compañías de tarjetas de crédito estuvieran construyendo un modelo de negocio basado en altas penalizaciones, el Congreso aprobó la Ley de Responsabilidad y Divulgación de Tarjetas de Crédito de 2009 (Ley CARD, por sus siglas en inglés), la cual les prohibió a las compañías cobrar cargos excesivos por efectuar pagos atrasados, y también estableció protecciones al consumidor y que la publicidad fuese más clara.
En 2010, la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal votó para emitir una regulación que implementara la Ley CARD, que decía que los bancos sólo podían cobrar cuotas para recuperar los costos relacionados con el pago atrasado.
Sin embargo, la norma incluía una “disposición de inmunidad” que les permitía a algunos bancos cobrar 25 dólares por el primer pago atrasado y 35 dólares por pagos atrasados subsiguientes, ajustados cada año para la inflación. Posteriormente esas cantidades crecieron a 30 y 41 dólares.
Después de una revisión de los datos del mercado, la CFPB finalizó una norma que habría limitado los cargos por pagos atrasados a 8 dólares y puesto fin a los ajustes automáticos por la inflación. Con base en registros analizados por esa agencia, un cargo de 8 dólares por pago atrasado sería suficiente para que los emisores de tarjetas, en promedio, cubrieran los costos de cobranza incurridos a consecuencia de pagos atrasados.
Grupos del sector, incluida la Asociación de Banqueros con Servicios para el Consumidor, la Asociación Estadounidense de Banqueros, la Cámara de Comercio de Estados Unidos, y otros, indicaron que acogieron con beneplácito la decisión del tribunal de eliminar el tope.
Los grupos señalaron que una consecuencia de la norma habrían sido tasas de interés más altas y un menor acceso al crédito para los titulares de tarjetas. Los grupos también dijeron que la norma habría “reducido incentivos importantes para que los consumidores gestionen sus finanzas”.
La CFPB ha estimado que los bancos obtienen aproximadamente 14 mil millones de dólares al año por el cobro de cargos por pagos atrasados a tarjetas de crédito.
Horacio Méndez, presidente y director general del Instituto Woodstock —una organización que procura promover la equidad económica— considera que el fallo es un “golpe devastador”.
“Al desechar la norma de sentido común de la CFPB para limitar estos cargos depredadores por pagos atrasados —algunos de ellos incluso de 41 dólares— un juez federal está poniendo a las empresas por encima de la vida de los consumidores cotidianos”, denunció. “La norma de la CFPB surgió a partir de evidencia clara: el sector de las tarjetas de crédito estaba utilizando cargos inflados por pagos atrasados para que fuesen un motor de ganancias, obligando a que familias con menor reserva financiera paguen”.
Méndez señaló que, aunque los consumidores han llegado a prever que habrá cargos por ciertos servicios, dichos cargos no necesitan ser punitivos para ser efectivos.
