
En la película “Michael” resucitan al Rey del Pop sin complicaciones
Dieciséis años después de su muerte se estrena una nueva película biográfica sobre Michael Jackson, una producción que parece acentuar el éxito de la franquicia pese a las acusaciones de abuso sexual infantil que todavía rondan la historia del Rey del Pop.
El estudio cinematográfico Lionsgate apuesta por recaudar 700 millones de dólares en taquilla mundial con el largometraje “Michael”, que tendrá su estreno en Berlín este viernes.
Esa cifra superaría con creces a otras producciones del mismo género, a excepción de “Bohemian Rhapsody”, inspirada en Freddie Mercury, que recaudó 910 millones.
“Michael” es tan sólo la última entrega de un imperio económico en nombre de Jackson.
“MJ: The Musical” se estrenó en Broadway en 2022, con presentaciones en otros países, mientras que la producción de Cirque du Soleil “Michael Jackson ONE” aún se exhibe en Las Vegas desde 2013.
Mychael Darklighter, un fan que vive en Australia, dijo que ha visto el musical dos veces. “En cada función a la que asistí, un público de todas las edades se volvía loco con el espectáculo”, afirmó.
El año pasado, por decimotercera vez desde su muerte en 2009, Jackson encabezó la lista de Forbes de celebridades fallecidas que generan más ingresos.
Y en Spotify, el artista tiene más oyentes mensuales que Beyoncé, Post Malone u Olivia Dean, figuras de peso en el pop contemporáneo.
Vincent Amen, antiguo asesor de Jackson, dijo que cree que la nueva película aumentará aún más ese poder de convocatoria.
“Con la base de fans que tiene, creo que se están encaminando por la senda correcta hacia el éxito comercial”, señaló.
Lo que le ocurrió a Jackson al hacerse adulto, muchos lo considerarían a la vez una asombrosa historia de éxito y una tragedia estadounidense. “Michael” no busca ese equilibrio. Principalmente, sigue el surgimiento de un ícono, aunque uno peculiar que se refugia en una habitación llena de juguetes infantiles y cuya necesidad de ser “perfecto” lo empuja a la cirugía estética a comienzos de sus 20. Estos y otros desarrollos (como la llegada de Bubbles, el chimpancé) son recibidos en su mayoría con exasperación e incomprensión por parte de familiares: las excentricidades de un genio niño-hombre.
Casi en cada giro, se puede sentir cómo se retuerce la narrativa, a veces por quienes aún viven. (Joe Jackson murió en 2018, nueve años después de la muerte de su hijo a los 50.) Katherine Jackson (Nia Long), la madre de Michael, es directamente una santa. John Branca (Miles Teller), coalbacea del patrimonio de Jackson y productor de la película, aparece como un aliado heroico de Michael.
La “Jacksonmanía” se apoderó de Berlín por el estreno mundial de “Michael”
Kimberly Krautter, de la firma de relaciones públicas K-Factor Strategies, afirmó que el negocio de Jackson es más rentable tras su muerte, ya que está “menos cargado de controversias”.
Y entre otros, recuerda el error relaciones públicas que cometió Jackson en 2002, cuando sostuvo a su bebé al borde de la barandilla de un balcón de hotel en Berlín mientras saludaba a los aficionados congregados abajo.
Amen coincide en que el éxito de la carrera del cantante se veía regularmente opacado por momentos polémicos.
“Cualquier publicidad positiva que tuviera a veces se veía contrarrestada por los errores de Michael como publicidad negativa, y eso hacía muy difícil hacer negocios con él”, dijo.
“Fue como un concierto” exclamó Carina Floeth, de 38 años, una de los 4,000 aficionados que presenciaron la noche del viernes el estreno mundial de la película sobre Michael Jackson, todos llenos de entusiasmo pese a las denuncias de abuso sexual infantil que rondan la historia del artista.
Junto a su amiga, que consiguió in extremis dos entradas el mismo día de la proyección gracias al sorteo de una radio alemana, esta empleada de una empresa de seguros médicos aplaudió, gritó y bailó en su asiento durante las dos horas del largometraje.
“Fue muy triste la historia de su emancipación de su padre”, comentó.
“Fue una pequeña parte de la vida de Michael Jackson, porque la película termina en 1988 con la gira de ‘Bad’ en Londres y se pasa volando”, relató por su parte Mégane, una educadora francesa de 31 años.
Los primeros problemas judiciales de Jackson, acusado de abuso sexual infantil, comenzaron en 1993. Según el sitio especializado Variety, la película debía explorar originalmente el impacto de esas acusaciones en la vida del Rey del Pop, encarnada en la pantalla por su sobrino Jafaar Jackson.
Y para los aficionados, eso no es lo que cuenta. “Fue declarado inocente”, sostuvo Mégane.
Disfrazado de Michael Jackson con una chaqueta de grandes bordados dorados, Andy Escobar, un mecánico aeronáutico de 31 años que llegó desde Houston para el estreno, comparte la misma opinión: “sabemos que no es verdad”, afirmó sobre las denuncias de pederastia.
Además del estreno de la película la noche del viernes, los aficionados podrán celebrar a su ídolo durante todo el fin de semana en Berlín, casi dos semanas antes del estreno de la película en las salas de cine.
El sábado están programados dos coloquios con el equipo de la película, una exposición dedicada a la estrella y la fiesta “Get on the dance floor: the Michael Jackson party”.
El artista falleció el 25 de junio de 2009 a la edad de 50 años, tras recibir una sobredosis de propofol.
Según la revista Variety, el estudio Lionsgate espera ingresos por 700 millones de dólares con la película, lo que la pondría muy por encima de otras cintas del género, con excepción de “Bohemian Rhapsody” (910 millones de dólares).
Y los aficionados esperan que la historia continúe. “Al final de la película se da a entender que habrá una segunda parte”, apuntó Mégane.
Pero la revista, que cita a una persona no identificada cercana a la producción, dice que se eliminó un tercio de la película dedicada justamente a esos problemas judiciales porque los abogados de la herencia de Jackson descubrieron una cláusula en el acuerdo con el primer adolescente que presentó una denuncia contra el cantante en 1993, Jordan Chandler, que prohíbe cualquier representación o mención de este último en una película.
La franquicia de Michael Jackson parece inmune al fantasma de las denuncias de abusos
A pesar de su absolución en 2005 en un juicio penal por abusos a menores, Jackson nunca logró restaurar su imagen en vida.
Otras presuntos víctimas presentaron demandas civiles tras su muerte y varios procesos siguen en curso.
El artista nunca fue condenado ni en un tribunal penal ni en uno civil.
Según varios medios, ninguno de estos episodios aparece en la película biográfica, que fue producida bajo la supervisión de la familia Jackson.
“Me encantaría que la película contara la historia más humana posible sobre Michael Jackson”, dijo Mark Anthony Neal, profesor de Estudios Africanos y Afroestadounidenses en la Universidad de Duke.
“Pero también me doy cuenta de que vivimos en una época en la que Hollywood no trata a las celebridades de esa manera”, agregó.
Para Krautter, la imagen de Jackson se ha visto relativamente preservada porque murió antes del movimiento MeToo, que, entre otros casos, derribó al cantante R. Kelly por abuso sexual infantil.
Mientras tanto, el fan Darklighter está convencido de que Jackson no hizo nada malo.
“Creo que su legado está bastante asegurado (…) No importa cuánto intenten destruir su imagen”, afirmó.
Del mismo modo, el enfoque de biopic a grandes trazos y de “poner los éxitos” está muy presente en “Michael”, producida por Graham King (“Bohemian Rhapsody”). Fuqua, conocido por thrillers contundentes como “Training Day” (“Día de entrenamiento”) y “The Equalizer” (“El justiciero”), quizá sea una elección poco probable para la tarea. Pero escenifica con astucia algunas secuencias, como cuando el joven Michael graba por primera vez una pista en un estudio. Mientras su padre acecha afuera y los productores le dicen a Michael que no arrastre tanto los pies, Fuqua se mete dentro de la cabina. No oímos nada salvo la voz de Michael. El ruido se detiene y queda solo su poder vocal puro, aún no corrompido, cantando “Who’s Lovin’ You”.
Branca, quizá, se merece la vuelta de honor. Un resurgimiento en la gran pantalla para Jackson alguna vez fue impensable. Pero “Michael” es el más reciente de una cadena de éxitos del ex Rey del Pop, incluidos espectáculos del Cirque du Soleil y “MJ the Musical” en Broadway, todo ello pese a las pruebas presentadas por el documental de 2019 “Leaving Neverland”. “Michael” no es realmente una refutación de esa película. Es puro impacto pop y despliegue abrumador. Y subir el volumen de “Beat It” te hará ganar algunos argumentos.
Lo que está en pantalla corre constantemente, en nuestra mente, junto a lo que no está. Incluso los biopics más relucientes dejan asomar algunos rasgos negativos, pero la película de Fuqua se aferra casi por completo a Michael, el mito. Visita a niños en hospitales, hace historia negra en MTV, escribe el álbum “Thriller” casi en soledad. (Kendrick Sampson interpreta a un Quincy Jones que aparece poco.)
Tal como lo interpreta Jaafar Jackson, Michael es un inocente de ojos muy abiertos que cargaba las cicatrices del abuso y, aun así, mantenía una fe infantil en la música: rey y víctima del pop, a la vez. Si hay algo que aquí no necesita adornos, es el fervor del público por Jackson en su asombroso apogeo. Fuqua se demora en los fans perdiendo la cabeza por Michael, pero ese ardor era real. La actuación de Jaafar Jackson es un facsímil notable y encantador, no solo por los pasos de baile y la voz al cantar, sino, más crucialmente, por canalizar la dulzura de Jackson.
“Michael” concluye con una nota de triunfo extraña y, considerando hacia dónde terminarían yendo las cosas para Jackson, completamente falsa. Pero cuando la película se ciñe a la música, como suele hacer en abundantes interpretaciones de conciertos, es difícil no conmoverse. Hay una emoción innegable en ser transportado de vuelta a un Estados Unidos más inocente que despertaba al poder del espectáculo pop, cuando los estadios cantaban al unísono “Man in the Mirror” y “Human Nature”. La nostalgia de “Michael” es por algo más que Michael Jackson. Pero creer ciegamente solo en esa celebridad, en esa fantasía, es repetir una historia triste una vez más.
“Michael”, un estreno de Lionsgate llega a cines el jueves, tiene una clasificación PG-13 (que advierte a los padres que podría ser inapropiada para menores de 13 años) de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA, según sus siglas en inglés) por material temático, lenguaje y tabaquismo. Duración: 127 minutos. Una estrella y media de cuatro. Para más información puedes visitar la Web Oficial o seguir las redes sociales oficiales como la Cuenta de Twitter o la Cuenta de Instagram.
